“Un hombre realizó la ablución, pero omitió lavar un área de su pie del tamaño de una uña. El Mensajero de Allah ﷺ lo vio y le dijo: “Vuelve y haz la ablución apropiadamente”. Entonces él la realizó nuevamente y rezó.”
عن عمر بن الخطاب رضي الله عنه:
« أن رجلا توضأ فترك موضع ظفر على قدمه فأبصره النبي (صلى الله عليه وسلم) فقال ارجع فأحسن وضوءك فرجع ثم صلى.»
El Mensajero de Allah ﷺ vio que alguien había escupido en la mezquita en dirección a La Meca, y se volvió hacia la gente y le dijo: “¿Qué le pasa a quien se para frente a su Señor y escupe frente a Él? ¿Puede alguien de ustedes simpatizar con su hermano y escupirle en la cara? Si uno de ustedes quiere escupir, que escupa a su izquierda, o bajo sus pies. Y si no puede hacer eso, que haga esto” Al-Qásim describió que él escupió en su vestimenta y restregó una parte contra la otra”.
En un relato:
El Mensajero de Allah ﷺ vio una muestra de esputo en la pared de la mezquita (la mezquita). Cogió una piedra y lo raspó, y luego dijo: «Si alguno de ustedes tiene que escupir, no deben escupir frente a él ni a su derecha;. Que escupir a su izquierda o debajo de su pie izquierdo.
عن أبي هريرة رضي الله عنه قال:
أن رسول الله صلى الله عليه وسلم رأى نخامة في قبلة المسجد، فأقبل على الناس، فقال: «ما بال أحدكم يقوم مستقبل ربه فيتنخع أمامه، أيحب أحدكم أن يستقبل فيتنخع في وجهه؟ فإذا تنخع أحدكم فليتنخع عن يساره تحت قدمه، فإن لم يجد فليقل هكذا»، ووصف القاسم فتفل في ثوبه ثم مسح بعضه على بعض.
وفي رواية:
أن رسول الله (صلى الله عليه وسلم) رأى نخامة في جدار المسجد فتناول حصاة فحكها ثم قال إذا تنخم أحدكم فلا يتنخمن قبل وجهه ولا عن يمينه وليبزق عن شماله أو تحت قدمه اليسرى
“Cuando el Mensajero de Allah ﷺ deseaba salir de viaje sorteaba entre sus mujeres y la que salía favorecida lo acompañaba. En una de las expediciones que hizo sorteó entre nosotras; yo salí favorecida y lo acompañé, esto fue después de imponerse el uso del velo. Yo era llevada en el hauday (especie de silla tapada, que se colocaba encima del camello) de un camello y éste se bajaba mientras yo estaba adentro. Después de que terminó la campaña, el Mensajero de Allah ﷺ emprendió el regreso. Ya acercándonos a Medina, el Mensajero de Allah ﷺ ordenó que se prosiga la marcha por la noche. Cuando se dio la orden de partida yo me alejé del campamento para hacer mis necesidades. Cuando volvía al campamento para partir me toqué el pecho y me di cuenta que un collar mío de cuentas se había perdido. Volví sobre mis pasos procurando encontrar el collar y eso me retrasó. Mientras tanto, los que cargaban el hauday vinieron y lo levantaron sin sentir mi ausencia; lo pusieron sobre el camello en el que viajaba pensando que yo estaba dentro. En esa época las mujeres eran livianas y no pesaban mucho, pues no comían mucha carne sino que comían un poco de comida; por ello, los que cargaron el hauday no se dieron cuenta de mi ausencia cuando lo levantaron y partieron sin mí, pues yo era una jovencita de poca edad (menos de 15 años).
Yo encontré mi collar después de que el ejército había partido y al volver al campamento no encontré a nadie. Me quedé en mi lugar pensando que ellos me extrañarían y volverían por mí; mientras esperaba sentada me venció el sueño y me dormí. Safwán bin Mu‘attal Al-Sulami Al-Dhakwáni quedó rezagado de la marcha del ejército y al amanecer llegó hasta el lugar donde me encontraba; al ver la silueta de alguien acostado llegó hasta mí; él me había visto antes de que se imponga el velo. Yo me desperté cuando lo oí diciendo: ¡Somos de Dios y a él retornaremos! (2:156) . Safwán hizo bajar a su camello y descendió; luego lo inclinó más y poniendo su pierna me hizo subir sobre el camello. Partimos y él caminaba sujetando la brida del camello, hasta que alcanzamos al ejército que había hecho un alto para descansar al mediodía. Entonces se arruinó quien tenía que arruinarse (algunas personas empezaron a calumniarme acusándome de adulterio) y el que realizaba las acusaciones con más ahínco era Abdullah bin Ubay bin Salúl. Cuando llegamos a Medina enfermé durante un mes mientras la gente divulgaba las acusaciones de los calumniadores. Durante mi enfermedad sentí que el Mensajero de Allah ﷺ no me estaba prodigando la atención que acostumbraba darme cuando enfermaba; solo entraba, saludaba, y decía: «¿Cómo está la chica?» Yo no supe de lo sucedido hasta que disminuyó mi enfermedad. Salí a hacer mis necesidades con Umm Mistah hacia Al-Manási’; salíamos allí sólo de noche antes de tener lavatorios cerca de las viviendas, estábamos como loa antiguos árabes en el campo o en sus viajes. Mientras caminaba con Umm Mistah ella tropezó con sus largos vestidos y dijo: ‘¡Que se arruine Mistah!’ Yo le dije: ‘¡Esta mal lo que dijiste! ¿Acaso maldices a un hombre que luchó en Badr?’ Ella dijo: ‘¡Hey tú! ¿No has oído lo que dicen?’ y me informó sobre las calumnias en contra mía. Eso me enfermó más de lo que ya estaba. Cuando volví a mi habitación el Mensajero de Allah ﷺ entró, saludó, y dijo: «¿Cómo está la chica?» Yo le dije que me permita ir con mis padres; mi intención era confirmar la noticia con ellos. El Mensajero de Allah ﷺ me lo permitió y fui con mis padres; pregunté a mi madre: ‘¡Madre mía! ¿Qué está diciendo la gente?’ Ella dijo: ‘¡Hijita mía! No des mucha importancia a este asunto. ¡Por Dios! Ninguna mujer bella que sea amada por un esposo, que tiene otras mujeres, se libra de que las mujeres forjen mentiras sobre ella (y su castidad)’. Dije: ‘¡Glorificado sea Dios! ¿Esto mismo es lo que la gente dice?’ Y esa noche la pasé llorando y sin conciliar el sueño. A la mañana siguiente, el Mensajero de Allah ﷺ llamó a Alí bin Abi Tâlib y a Usáma bin Zayd, para consultarles sobre divorciar a su esposa, cuando vio que la Revelación no se presentaba. Usáma le aconsejó guiado por lo que conocía de su buena reputación y dijo: ‘¡Mensajero de Dios! Conserva a tu esposa; no sabemos de ella sino cosas buenas ¡Por Dios!’ En cambio Ali dijo: ‘¡Mensajero de Dios! Dios no te ha restringido nada y hay muchas otras mujeres aparte de ella. Sin embargo, pregúntale a la sirviente que ella te dirá la verdad’. El Mensajero de Allah ﷺ llamó a Baríra y le dijo: «¡Baríra! ¿Has visto en Aisha algo sospechoso?» Baríra dijo: ‘Nunca he visto algo sospechoso en ella, excepto que es una muchacha muy joven que a veces se duerme y deja que la cabra se coma el grano’.’ ‘Ese mismo día el Mensajero de Allah ﷺ subió al púlpito y pidió que lo ayuden a castigar a Abdullah bin Ubay bin Salúl: Dijo: «¿Quién me ayudará para castigar a esa persona que me ha dañado calumniando la reputación de mi familia? Pues ¡Por Dios! No sé de mi esposa sino cosas buenas y han acusado también a un hombre del cual no conozco sino cosas buenas y nunca entró a mi casa sin mi compañía». Saad bin Muádh se levantó y dijo: ‘¡Mensajero de Dios! Por Dios que yo te ayudaré contra él. Si es de la tribu Aws (la tribu de Muádh) le cortaremos la cabeza; y si es de nuestros hermanos de Jazraÿ, ordénanos y ejecutaremos lo que ordenes’. Entonces, se levantó Saad bin Ubáda, señor de los Jazraÿ, que había sido antes un hombre piadoso, pero fue arrastrado por el tribalismo, y dijo: ‘¡Mientes! ¡Por Dios! No lo matarás ni podrías hacerlo’. Entonces se levantó Usayd bin Al-Hudayr y dijo: ‘¡Juro que mientes! ¡Por Dios que lo mataremos! Pues tú eres un hipócrita que defiende a los hipócritas’. El alboroto y la tensión aumentaron y las tribus de Aws y Jazraÿ estuvieron a punto de pelear una contra otra frente al Mensajero de Allah ﷺ en el púlpito. El Mensajero de Allah ﷺ descendió y los calmó hasta que se callaron y él se calló.’
Aisha agrega: ‘Todo ese día lloré; mis lágrimas no dejaban de fluir y no pude conciliar el sueño. A la mañana siguiente mis padres estaban junto a mí; llevaba dos días con sus noches llorando, hasta que pensé que mi hígado reventaría de tanto llorar. Mientras mis padres estaban sentados a mi lado, una mujer ansárí pidió pasar y yo se lo permití; entró y se puso a llorar a mi lado. Entonces entró el Mensajero de Allah ﷺ y se sentó a mi lado; algo que no hacía desde que se dijeron las calumnias sobre mí y ya había pasado un mes sin que se le revele nada sobre mí. Pronunció la shaháda y dijo: «¡‘Âisha! Me ha llegado sobre ti esto y aquello (el supuesto adulterio con Safwán); si eres inocente Dios demostrará tu inocencia. Y si cometiste un pecado, pues pide perdón a Dios y arrepiéntete ante Él, porque si el siervo reconoce su falta y luego se arrepiente ante Dios, pues Dios lo acoge».
Cuando el Mensajero de Allah ﷺ terminó de hablar cesó completamente mi llanto y dije a mi padre: ‘Responde al Mensajero de Allah ﷺ por mí’. El dijo: ‘¡Por Dios! No sé qué decir al Mensajero de Allah ﷺ’. Dije a mi madre: ‘Responde por mí al Mensajero de Allah ﷺ sobre lo que dijo’. Ella dijo: ‘¡Por Dios! No sé qué decirle al Mensajero de Allah ﷺ’. A pesar de ser una niña que no sabía mucho del Corán, yo dije: ‘Yo ¡Por Dios! Sé que vosotros sabéis lo que está diciendo la gente; y que eso ha llegado a vuestro interior y bien adentro lo creéis. Si os digo que soy inocente, y Dios sabe que lo soy, no me creeríais; y si os digo que soy culpable de tal pecado, y Dios bien sabe que soy inocente, me creeríais. ¡Por Dios! No encuentro nada como esta situación, excepto cuando el padre de Yûsuf (Jacob, padre de José) dijo: Hay que tener digna paciencia. Dios es a quien se pide ayuda contra lo que contáis (12:18)’. Y me di vuelta en mi lecho.’ Aisha agregó: ‘Yo esperaba que Dios demuestre mi inocencia; pero nunca pensé que descendiera por mí una revelación que se recite, pues me consideraba muy insignificante como para que el Corán hable de mi asunto. Yo esperaba que el Mensajero de Allah ﷺ viese en sus sueños una visión a través de la cual Dios demostrase mi inocencia. ¡Por Dios! No estuvo mucho tiempo allí sentado, ni salió nadie de la casa, hasta que le bajó la Revelación y se apoderó de él aquél estado que siempre le sobrevenía. Sudó tanto que las gotas de sudor le caían grandes como perlas a pesar de ser un día frío. Cuando se le pasó ese estado, el Mensajero de Allah ﷺ se puso a reír; lo primero que dijo fue: «¡‘Âisha! ¡Agradece a Dios! ¡Pues Él ha demostrado tu inocencia!» Mi madre me dijo: ‘¡Ve con el Mensajero de Allah ﷺ!’ Yo dije: ‘¡No! ¡Por Dios! ¡No iré con él! Y no agradeceré sino a Dios’. Entonces Dios reveló: Los que inventaron la mentira son un grupo de vosotros… (24:11) y las demás aleyas. Cuando Dios reveló esto sobre mi inocencia, Abû Bakr, que ayudaba económicamente a Mistah bin Azáza por su parentesco con él, dijo: ‘¡Por Dios! No ayudaré más a Mistah después de lo que dijo de Áisha ‘; Entonces Dios reveló: Quienes de vosotros gocen del favor (de Dios) y de una vida acomodada, que no juren que no darán más a los parientes, a los pobres y a los que han emigrado por Dios. Que perdonen y se muestren indulgentes ¿Es que no queréis que Dios os perdone? (24:22). Entonces Abu Bakr dijo: ‘¡Claro que sí! ¡Por Dios! Yo quiero que Dios me perdone’ y restituyó a Mistah lo que solía darle.’ ‘El Mensajero de Allah ﷺ solía preguntar a Zaynab bint Ÿahsh sobre mí; le decía: «¡Zaynab! ¿Qué sabes? ¿Qué viste?» Ella dijo: ‘¡Mensajero de Allah ﷺ! Yo protejo mi oído y mi vista. ¡Por Dios! No sé de ella sino cosas buenas’. Y ella era quien competía conmigo (por el amor del Mensajero de Allah ﷺ). Dios la protegió por su piedad’.”
عن عائشة رضي الله عنها قالت:
كان رسول الله صلى الله عليه وسلم إذا أراد سفرا أقرع بين أزواجه فأيهن خرج سهمها خرج بها رسول الله صلى الله عليه وسلم معه قالت عائشة فأقرع بيننا في غزوة غزاها فخرج فيها سهمي فخرجت مع رسول الله صلى الله عليه وسلم بعد ما أنزل الحجاب فكنت أحمل في هودجي وأنزل فيه فسرنا حتى إذا فرغ رسول الله صلى الله عليه وسلم من غزوته تلك وقفل دنونا من المدينة قافلين آذن ليلة بالرحيل فقمت حين آذنوا بالرحيل فمشيت حتى جاوزت الجيش فلما قضيت شأني أقبلت إلى رحلي فلمست صدري فإذا عقد لي من جزع ظفار قد انقطع فرجعت فالتمست عقدي فحبسني ابتغاؤه قالت وأقبل الرهط الذين كانوا يرحلوني فاحتملوا هودجي فرحلوه على بعيري الذي كنت أركب عليه وهم يحسبون أني فيه وكان النساء إذ ذاك خفافا لم يهبلن ولم يغشهن اللحم إنما يأكلن العلقة من الطعام فلم يستنكر القوم خفة الهودج حين رفعوه وحملوه وكنت جارية حديثة السن
فبعثوا الجمل فساروا ووجدت عقدي بعد ما استمر الجيش فجئت منازلهم وليس بها منهم داع ولا مجيب فتيممت منزلي الذي كنت به وظننت أنهم سيفقدوني فيرجعون إلي فبينا أنا جالسة في منزلي غلبتني عيني فنمت وكان صفوان بن المعطل السلمي ثم الذكواني من وراء الجيش فأصبح عند منزلي فرأى سواد إنسان نائم فعرفني حين رآني وكان رآني قبل الحجاب فاستيقظت باسترجاعه حين عرفني فخمرت وجهي بجلبابي ووالله ما تكلمنا بكلمة ولا سمعت منه كلمة غير استرجاعه وهوى حتى أناخ راحلته فوطئ على يدها فقمت إليها فركبتها فانطلق يقود بي الراحلة حتى أتينا الجيش موغرين في نحر الظهيرة وهم نزول قالت فهلك من هلك وكان الذي تولى كبر الإفك عبد الله بن أبي ابن سلول
قالت عائشة فقدمنا المدينة فاشتكيت حين قدمت شهرا والناس يفيضون في قول أصحاب الإفك لا أشعر بشيء من ذلك وهو يريبني في وجعي أني لا أعرف من رسول الله صلى الله عليه وسلم اللطف الذي كنت أرى منه حين أشتكي إنما يدخل علي رسول الله صلى الله عليه وسلم فيسلم ثم يقول كيف تيكم ثم ينصرف فذلك يريبني ولا أشعر بالشر حتى خرجت حين نقهت فخرجت مع أم مسطح قبل المناصع وكان متبرزنا وكنا لا نخرج إلا ليلا إلى ليل وذلك قبل أن نتخذ الكنف قريبا من بيوتنا قالت وأمرنا أمر العرب الأول في البرية قبل الغائط وكنا نتأذى بالكنف أن نتخذها عند بيوتنا قالت فانطلقت أنا وأم مسطح وهي ابنة أبي رهم بن المطلب بن عبد مناف وأمها بنت صخر بن عامر خالة أبي بكر الصديق وابنها مسطح بن أثاثة بن عباد بن المطلب فأقبلت أنا وأم مسطح قبل بيتي حين فرغنا من شأننا فعثرت أم مسطح في مرطها فقالت تعس مسطح فقلت لها بئس ما قلت أتسبين رجلا شهد بدرا فقالت أي هنتاه ولم تسمعي ما قال قالت وقلت ما قال فأخبرتني بقول أهل الإفك قالت فازددت مرضا على مرضي فلما رجعت إلى بيتي دخل علي رسول الله صلى الله عليه وسلم فسلم ثم قال كيف تيكم فقلت له أتأذن لي أن آتي أبوي قالت وأريد أن أستيقن الخبر من قبلهما قالت فأذن لي رسول الله صلى الله عليه وسلم فقلت لأمي يا أمتاه ماذا يتحدث الناس قالت يا بنية هوني عليك فوالله لقلما كانت امرأة قط وضيئة عند رجل يحبها لها ضرائر إلا كثرن عليها قالت فقلت سبحان الله أولقد تحدث الناس بهذا قالت فبكيت تلك الليلة حتى أصبحت لا يرقأ لي دمع ولا أكتحل بنوم ثم أصبحت أبكي قالت ودعا رسول الله صلى الله عليه وسلم علي بن أبي طالب وأسامة بن زيد حين استلبث الوحي يسألهما ويستشيرهما في فراق أهله فأما أسامة فأشار على رسول الله صلى الله عليه وسلم بالذي يعلم من براءة أهله وبالذي يعلم لهم في نفسه فقال أسامة أهلك ولا نعلم إلا خيرا وأما علي فقال يا رسول الله لم يضيق الله عليك والنساء سواها كثير وسل الجارية تصدقك فدعا رسول الله صلى الله عليه وسلم بريرة فقال أي بريرة هل رأيت من شيء يريبك قالت له بريرة والذي بعثك بالحق ما رأيت عليها أمرا قط أغمصه غير أنها جارية حديثة السن تنام عن عجين أهلها فتأتي الداجن فتأكله فقام رسول الله صلى الله عليه وسلم من يومه فاستعذر من عبد الله بن أبي وهو على المنبر فقال يا معشر المسلمين من يعذرني من رجل قد بلغني عنه أذاه في أهلي والله ما علمت على أهلي إلا خيرا ولقد ذكروا رجلا ما علمت عليه إلا خيرا وما يدخل على أهلي إلا معي فقام سعد بن معاذ أخو بني عبد الأشهل فقال أنا يا رسول الله أعذرك فإن كان من الأوس ضربت عنقه وإن كان من إخواننا من الخزرج أمرتنا ففعلنا أمرك فقام رجل من الخزرج وكانت أم حسان بنت عمه من فخذه وهو سعد بن عبادة وهو سيد الخزرج وكان قبل ذلك رجلا صالحا ولكن احتملته الحمية فقال لسعد كذبت لعمر الله لا تقتله ولا تقدر على قتله ولو كان من رهطك ما أحببت أن يقتل فقام أسيد بن حضير وهو ابن عم سعد فقال لسعد بن عبادة كذبت لعمر الله لنقتلنه فإنك منافق تجادل عن المنافقين فثار الحيان الأوس والخزرج حتى هموا أن يقتتلوا ورسول الله صلى الله عليه وسلم قائم على المنبر فلم يزل رسول الله صلى الله عليه وسلم يخفضهم حتى سكتوا وسكت فبكيت يومي ذلك كله لا يرقأ لي دمع ولا أكتحل بنوم وأصبح أبواي عندي وقد بكيت ليلتين ويوما لا يرقأ لي دمع ولا أكتحل بنوم حتى إني لأظن أن البكاء فالق كبدي فبينا أبواي جالسان عندي وأنا أبكي فاستأذنت علي امرأة من الأنصار فأذنت لها فجلست تبكي معي قالت فبينا نحن على ذلك دخل رسول الله صلى الله عليه وسلم علينا فسلم ثم جلس قالت ولم يجلس عندي منذ قيل ما قيل قبلها وقد لبث شهرا لا يوحى إليه في شأني بشيء قالت فتشهد رسول الله صلى الله عليه وسلم حين جلس ثم قال أما بعد يا عائشة إنه بلغني عنك كذا وكذا فإن كنت بريئة فسيبرئك الله وإن كنت ألممت بذنب فاستغفري الله وتوبي إليه فإن العبد إذا اعترف ثم تاب تاب الله عليه فلما قضى رسول الله صلى الله عليه وسلم مقالته قلص دمعي حتى ما أحس منه قطرة فقلت لأبي أجب رسول الله صلى الله عليه وسلم عني فيما قال فقال أبي والله ما أدري ما أقول لرسول الله صلى الله عليه وسلم فقلت لأمي أجيبي رسول الله صلى الله عليه وسلم فيما قال قالت أمي والله ما أدري ما أقول لرسول الله صلى الله عليه وسلم فقلت وأنا جارية حديثة السن لا أقرأ من القرآن كثيرا إني والله لقد علمت لقد سمعتم هذا الحديث حتى استقر في أنفسكم وصدقتم به فلئن قلت لكم إني بريئة لا تصدقوني ولئن اعترفت لكم بأمر والله يعلم أني منه بريئة لتصدقني فوالله لا أجد لي ولكم مثلا إلا أبا يوسف حين قال فصبر جميل والله المستعان على ما تصفون ثم تحولت واضطجعت على فراشي والله يعلم أني حينئذ بريئة وأن الله مبرئي ببراءتي ولكن والله ما كنت أظن أن الله منزل في شأني وحيا يتلى لشأني في نفسي كان أحقر من أن يتكلم الله في بأمر ولكن كنت أرجو أن يرى رسول الله صلى الله عليه وسلم في النوم رؤيا يبرئني الله بها فوالله ما رام رسول الله صلى الله عليه وسلم مجلسه ولا خرج أحد من أهل البيت حتى أنزل عليه فأخذه ما كان يأخذه من البرحاء حتى إنه ليتحدر منه من العرق مثل الجمان وهو في يوم شات من ثقل القول الذي أنزل عليه فسري عن رسول الله صلى الله عليه وسلم وهو يضحك فكانت أول كلمة تكلم بها أن قال يا عائشة أما الله فقد برأك فقالت لي أمي قومي إليه فقلت والله لا أقوم إليه فإني لا أحمد إلا الله عز وجل وأنزل الله تعالى إن الذين جاءوا بالإفك عصبة منكم العشر الآيات ثم أنزل الله هذا في براءتي قال أبو بكر الصديق وكان ينفق على مسطح بن أثاثة لقرابته منه وفقره والله لا أنفق على مسطح شيئا أبدا بعد الذي قال لعائشة ما قال فأنزل الله ولا يأتل أولو الفضل منكم إلى قوله غفور رحيم قال أبو بكر الصديق بلى والله إني لأحب أن يغفر الله لي فرجع إلى مسطح النفقة التي كان ينفق عليه وقال والله لا أنزعها منه أبدا وكان رسول الله صلى الله عليه وسلم سأل زينب بنت جحش عن أمري فقال لزينب ماذا علمت أو رأيت فقالت يا رسول الله أحمي سمعي وبصري والله ما علمت إلا خيرا قالت عائشة وهي التي كانت تساميني من أزواج النبي صلى الله عليه وسلم فعصمها الله بالورع
“Estaba con alAswad ibn Yazid en la Gran Mezquita, y Al-Sha’bi estaba con nosotros. Al-Sha’bi nos contó lo que Fatimah bint Qays había dicho acerca de que el Mensajero de Allah ﷺ no había juzgado a su favor cuando reclamó un techo y un ingreso de dinero. Al-Aswad tomó un manojo de piedras pequeñas y se las arrojó diciendo: ‘¡Debería darte vergüenza! ¿Cómo puedes decir algo así?’. Umar dijo que no debemos dejar el Libro de Allah o la Sunnah del Mensajero de Allah ﷺ de lado por las palabras de una mujer que no está segura de si recuerda las cosas correctamente o no. Las mujeres tienen derecho a un techo y un ingreso. Dice Allah en el Corán: “…No las expulséis de sus hogares [durante el período de espera], a menos que hayan cometido una indecencia evidente…” [al-Talaaq 65:1].’”
عن أبي إسحق قال:
كنت مع الأسود بن يزيد جالسا في المسجد الأعظم ومعنا الشعبي . فحدث الشعبي بحديث فاطمة بنت قيس أن رسول الله (صلى الله عليه وسلم ) لم يجعل لها سكنى ولا نفقة . ثم أخذ الأسود كفا من حصى فحصبه به فقال ويلك تحدث بمثل هذا . قال عمر ؛ نترك كتاب الله وسنة نبينا (صلى الله عليه وسلم) لقول امرأة لا ندري لعلها حفظت أو نسيت. لها السكنى والنفقة قال الله عز وجل : » لا تخرجوهن من بيوتهن و لا يخرجن إلا أن يأتين بفاحشة مبينة ) .
“Mi tía materna fue divorciada tres veces, y salió a cosechar palmeras. Se encontró con un hombre que le reprochó lo que estaba haciendo. Ella le mencionó esto al Mensajero de Allah ﷺ y él le respondió: “Sal y cosecha tus palmeras, porque quizás puedas dar en caridad de ello y hacer algo bueno”.
En un relato:
«Mi tía materna fue divorciada y quiso sacar frutas de una palmera, pero un hombre se lo prohibió, entonces fue a ver al Profeta y él dijo: «Saca frutas tal vez así des Sadaqa o realices una buena acción»
عن جابر رضي الله عنه قال:
«طلقت خالتي ثلاثا , فخرجت تجذ نخلها , فلقيها رجل , فنهاها , فذكرت ذلك للنبي صلى الله عليه وسلم فقال : ( اخرجي , فجذي نخلك , لعلك أن تصدقي منه , أو تفعلي خيرا )».
وفي رواية:
طلقت خالتي فأرادت أن تجذ نخلها فزجرها رجل أن تخرج، فأتت النبي – صلى الله عليه وسلم – فقال: «بل جذي نخلك فإنك عسى أن تصدقي أو تفعلي معروفا
“El Mensajero de Allah ﷺ solía darme una remuneración, y yo le decía: “Dásela a aquel que está más necesitado que yo”. Él me dijo: “Tómala. Si la riqueza llega a ti cuando no la esperas ni la pides, entonces tómala y consérvala. Después si lo deseas podrás darla en caridad. Pero lo que no venga a ti, no lo busques.” Sálim (el nieto de Umar) dijo entonces: “‘Abd-Allah no le pedía nada a nadie, pero no rechazaba nada que se le ofreciese” .
عن عمر رضي الله عنه قال:
» كان رسول الله صلى الله عليه وسلم يعطيني العطاء فأقول : أعطه من هو أفقر إليه مني ، فقال : ( خذه ، إذا جاءك من هذا المال شيء وأنت غير مشرف ولا سائل فخذه فتموله ، فإن شئت تصدق به ، وما لا فلا تتبعه نفسك ) قال سالم : فكان عبد الله لا يسأل أحدا شيئا ولا يرد شيئا أعطيه. «
“Trajeron el cuerpo de mi padre ante el Mensajero de Allah ﷺ y había sido mutilado, fue puesto al frente de él y quise descubrir su rostro pero mi pueblo me lo prohibió, el Mensajero de Allah ﷺ dijo: “Los Ángeles no han dejado de cubrirlo con sus alas.”
En un relato:
Cuando mi padre fue martirizado, me levantó la sábana de su rostro y lloró y la gente me prohibió hacerlo, pero el Profeta ﷺ no me prohíben. Entonces mi tía Fátima comenzó a llorar y el Profeta ﷺ dijo: «Es lo mismo si lloras o no. Los ángeles eran sombras él continuamente con sus alas hasta que lo cambió (del campo).»
عن جابر بن عبد الله رضي الله عنهما قال:
جيء بأبي إلى النبي -صلى الله عليه وسلم- قد مثل به، فوضع بين يديه؛ فذهبت أكشف عن وجهه فنهاني قومي، فقال النبي -صلى الله عليه وسلم-: «ما زالت الملائكة تظله بأجنحتها.»
وفي رواية:
لما قتل أبي جعلت أكشف الثوب عن وجهه أبكي، وينهوني عنه، والنبي صلى الله عليه وسلم لا ينهاني، فجعلت عمتي فاطمة تبكي، فقال النبي صلى الله عليه وسلم: تبكين ، أو لا تبكين ؛ ما زالت الملائكة تظله بأجنحتها ، حتى رفعتموه
‘El Mensajero de Allah ﷺ nos envió al encuentro de una caravana de Quraish, designando como emir de la expedición a Abu Ubaida. Nos aprovisionó con un hatillo lleno de dátiles sin que encontrara otra cosa para nosotros. Abu Ubaida solía darnos un dátil cada día debido a la escasez. Después uno preguntó: ‘¿Y qué solíais hacer con él?’ Dijo: ‘Lo chupábamos como lo puede chupar un niño. Después bebíamos agua y nos bastaba ese día hasta la noche. También golpeábamos con nuestros bastones las hojas de un árbol conocido, las cuales, humedeciéndolas en agua, nos servían de alimento’. Continuó diciendo: ‘Partimos hacia la costa. Y se levantó ante nosotros en la orilla del mar un montículo de arena en forma de duna rectangular y de grandes proporciones. Cuando al acercarnos, vimos que se trataba de un enorme cachalote (ámbar)’. Y dijo Abû ‘Ubaida: ‘¡Muerto!’ Luego dijo: ‘¡No! Nosotros somos emisarios del Mensajero de Allah ﷺ y por la causa de Al-lah. Y nos vemos obligados por la necesidad. Así pues, comed’. Acampamos allí durante un mes los trescientos que éramos, hasta que desapareció nuestra delgadez. También nos vimos sacando la grasa de la cavidad de los ojos con el cubo. Y cortábamos trozos tan grandes como un toro. Y cogiendo Abû ‘Ubaida trece hombres los hizo sentar en la cavidad del ojo del enorme cachalote. Después tomó una costilla del animal y, poniéndola de pie, hizo pasar por debajo de ella el camello más grande que teníamos, con su montura y su jinete. Por último, nos aprovisionamos de su carne e hicimos tiras y las secamos al sol. Cuando llegamos a Medina fuimos al Mensajero de Allah ﷺ y le mencionamos todo lo sucedido. Y dijo: “Esa es la provisión que Allah sacó para vosotros. ¿Os queda algo de su carne de la que podáis darnos de comer?” Así pues, le mandamos de su carne y comió’.
عن جابر رضي الله عنهما قال:
«بعثنا رسول الله صلى الله عليه وسلم وأمر علينا أبا عبيدة رضي الله عنه نتلقى عيرا لقريش، وزودنا جرابا من تمر لم يجد لنا غيره، فكان أبو عبيدة يعطينا تمرة تمرة، فقيل: كيف كنتم تصنعون بها؟ قال: نمصها كما يمص الصبي ثم نشرب عليها من الماء، فتكفينا يومنا إلى الليل، وكنا نضرب بعصينا الخبط ثم نبله بالماء فنأكله. قال: وانطلقنا على ساحل البحر، فرفع لنا على ساحل البحر كهيئة الكثيب الضخم، فأتيناه فإذا هي دابة تدعى العنبر، فقال أبو عبيدة: ميتة، ثم قال: لا، بل نحن رسل رسول الله صلى الله عليه وسلم وفي سبيل الله وقد اضطررتم فكلوا، فأقمنا عليه شهرا، ونحن ثلاثمئة حتى سمنا، ولقد رأيتنا نغترف من وقب عينه بالقلال الدهن ونقطع منه الفدر كالثور أو كقدر الثور ولقد أخذ منا أبو عبيدة ثلاثة عشر رجلا فأقعدهم في وقب عينه وأخذ ضلعا من أضلاعه فأقامها ثم رحل أعظم بعير معنا فمر من تحتها وتزودنا من لحمه وشائق، فلما قدمنا المدينة أتينا رسول الله صلى الله عليه وسلم فذكرنا ذلك له، فقال: «هو رزق أخرجه الله لكم فهل معكم من لحمه شيء فتطعمونا؟» فأرسلنا إلى رسول الله صلى الله عليه وسلم منه فأكله.»
“Seis personas salimos con el Mensajero de Allah ﷺ en una expedición militar. Teníamos un camello que montábamos por turnos de uno en uno. Se agrietaron nuestros pies. Y mis uñas se cayeron. Así pues, procedimos a vendarnos los pies con tiras de tela. De ahí que la expedición se llamara ‘la de las vendas’. Por la decisión de atarnos las telas a los pies. Dijo Abu Burda: ‘Abu Musa narró este hadiz y luego lamentó haberlo hecho diciendo: ‘No quise recordar aquello que hice’, como si detestara divulgar una buena acción que hubiera hecho para vanagloriarse de ella.”
عن أبي موسى رضي الله عنه قال:
«خرجنا مع رسول الله -صلى الله عليه وسلم- في غزاة ونحن ستة نفر بيننا بعير نعتقبه، فنقبت أقدامنا ونقبت قدمي، وسقطت أظفاري، فكنا نلف على أرجلنا الخرق ، فسميت غزوة ذات الرقاع لما كنا نعصب على أرجلنا من الخرق، قال أبو بردة: فحدث أبو موسى بهذا الحديث، ثم كره ذلك، وقال: ما كنت أصنع بأن أذكره! قال: كأنه كره أن يكون شيئا من عمله أفشاه».