De Muʿāwiyah ibn Ḥaydah (que Allah esté complacido con él), se transmitió que dijo:
Le pregunté al Mensajero de Allah ﷺ:
«¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Qué derechos tenemos sobre nuestras esposas y qué debemos evitar con respecto a ellas?».
Él respondió:
«Tu esposa es tu campo de cultivo; acude, pues, a tu campo como quieras, pero sin golpear el rostro, sin insultarla ni decirle palabras denigrantes, y no la abandones en el lecho salvo dentro de la casa. Y dale de comer cuando tú comas, y vístela cuando tú te vistas. ¿Cómo no habrías de tratarla bien, cuando cada uno de vosotros ha llegado a tener intimidad con el otro?».
*Nota: «Tu campo de cultivo» (حرثك): expresión figurada relacionada con la procreación y la vida conyugal.
Grado del hadiz: Su cadena de transmisión es hasan (buena).
Fuentes: Narrado por Abū Dāwūd (n.º 4017), at-Tirmidhī (n.º 2769), an-Nasāʾī en As-Sunan al-Kubrā (n.º 8972), Ibn Mājah (n.º 1920) y Aḥmad (n.º 20034), con una redacción similar. También lo transmitió aṭ-Ṭabarī en su Tafsīr (n.º 9374), cuya versión es la reproducida aquí.
عَنْ مُعَاوِيَةَ بْنِ حَيْدَةَ قَالَ :
قُلْتُ: يَا رَسُولَ اللَّهِ:
» نساؤنا ما نأتي منها وما نذَرُ ؟ قالَ : حرثُكَ فأتِ حرثكَ أنَّى شئتَ، غيرَ أن لا تضرِبَ الوجهَ، ولا تقبِّح ولا تهجُرْ إلا في البيتِ، وأطعِم إذا طعِمتَ واكسُ إذا اكتسَيتَ ، كيفَ وقد أفضى بعضُكم لبعضٍ ؟
| التخريج : أخرجه أبو داود (4017)، والترمذي (2769)، والنسائي في ((السنن الكبرى)) (8972)، وابن ماجه (1920)، وأحمد (20034) بنحوه، والطبري في ((التفسير)) (9374) واللفظ له.